
En los últimos meses, la ciudad de Tarija ha registrado un preocupante incremento en la apertura de locales de billar, muchos de ellos operando sin la autorización correspondiente. Este fenómeno encendió las alarmas de las autoridades municipales, quienes apuntan a garantizar el orden y la seguridad, especialmente considerando la cercanía de estos establecimientos con unidades educativas.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Blanca Peñaloza, directora de Orden y Seguridad del Gobierno Municipal, manifestó su inquietud al confirmar que más del 50% de los billares activos en Tarija carecen de licencia de funcionamiento. “Estamos evidenciando un crecimiento significativo de estos negocios, varios de los cuales funcionan fuera del marco legal, poniendo en riesgo a la población, en particular a los estudiantes”, advirtió.
Recientes operativos realizados por su dependencia revelaron un dato aún más alarmante: adolescentes en horario escolar fueron encontrados dentro de uno de estos locales. Peñaloza explicó que, aunque algunos jóvenes ven el billar como un pasatiempo o deporte, el ambiente puede propiciar conductas no apropiadas, como el consumo de alcohol.
Uno de los factores que facilita la proliferación irregular de billares, según explicó la funcionaria, es la estrategia de algunos propietarios para obtener permisos. “Cuando no se les otorga licencia como bar, por estar próximos a colegios, optan por registrarse como billares, intentando sortear las restricciones”, detalló.
Frente a esta situación, el Gobierno Municipal tiene previsto intensificar los controles y sancionar a quienes incumplan la normativa. Las inspecciones buscarán no solo verificar la documentación, sino también el cumplimiento de requisitos básicos como la distancia respecto a centros educativos y la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas a menores.
Al mismo tiempo, Peñaloza destacó que mantienen reuniones con los dueños de los billares que operan legalmente, para recordarles la importancia de respetar los horarios establecidos. “Deben cerrar a las 23:00 horas como máximo, para evitar sanciones y contribuir con un ambiente seguro”, puntualizó.
La directora enfatizó que estas acciones buscan equilibrar el derecho a emprender con la necesidad de proteger a la juventud tarijeña, asegurando espacios de recreación controlados y respetuosos de la ley.
Por último, instó a la población a colaborar denunciando cualquier irregularidad que observe en su barrio, con el fin de que la ciudad continúe siendo un lugar ordenado y seguro para todos
