
El reciente aniversario de la fundación de Tarija sirvió como marco para un encuentro nacional que congregó a los principales comités cívicos del país, quienes aprovecharon la ocasión para analizar la coyuntura política y las amenazas que se ciernen sobre el cronograma electoral fijado para el 17 de agosto.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Jesús Gira, presidente cívico de Tarija, informó que durante esta reunión se consolidó un frente común para exigir que el calendario electoral se cumpla sin postergaciones ni injerencias externas, subrayando que cualquier alteración solo profundizaría el clima de incertidumbre.
Tras un intercambio de criterios, los representantes de los comités cívicos de Tarija, Santa Cruz, Chuquisaca, Cochabamba, Oruro y Potosí acordaron declarar un estado de alerta y emergencia permanente, como medida preventiva ante eventuales intentos por alterar la fecha prevista para las elecciones generales.
Por su parte, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, sostuvo que a partir de este encuentro los movimientos cívicos del país asumirán un rol más activo como veedores del proceso electoral, pues la ciudadanía demanda respeto a sus derechos democráticos y transparencia.
Durante la cita, Cochamanidis también instó al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) a no prestarse a emitir fallos que pongan en riesgo la credibilidad del proceso, subrayando que el pueblo boliviano merece elecciones limpias y libres de presiones políticas.
En tanto, Calixto Vásquez, máximo dirigente del Comité Cívico de Cochabamba, señaló que la principal conclusión del encuentro es exigir a todas las autoridades competentes, incluyendo el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que se garantice la realización de los comicios en la fecha programada.
Vásquez advirtió que, de registrarse cualquier maniobra que busque posponer las elecciones, el movimiento cívico no dudará en activar medidas de presión como movilizaciones o paros escalonados, para defender el derecho del electorado a elegir a sus gobernantes en las urnas.
Finalmente, los cívicos reafirmaron su compromiso con la democracia, destacando que la vigilancia ciudadana será clave en las próximas semanas para impedir que se vulnere la voluntad popular y para asegurar que el proceso electoral avance con normalidad.
