
El encuentro de ayer sirvió para que varios jugadores sumen minutos de juego luego de la pretemporada.
Bolivia no tuvo compasión de Trinidad y Tobago al que goleó ayer por 5-0, en el amistoso que se disputó en el estadio Patria de Sucre. Lo de ayer fue un paseo para el equipo que dirige César Farías. Ahora viene el examen final frente a Venezuela, en Barinas, donde hay que sumar de a tres para seguir con vida en la Eliminatoria.
De esta clase de partidos se sacan pocas conclusiones, pero el de ayer sirvió para que el equipo se encuentre, tenga minutos de juego y llegue con la fortaleza de ganar en condición de visitante.
La Verde fue dueña desde el primer minuto de juego. En la primera parte contabilizamos al menos 10 claras opciones de gol sobre la portería del equipo caribeño, que mostró muchas limitaciones en su juego.
Rodrigo Ramallo y Bruno Miranda fueron los más movedizos en el ataque. Marcelo Martins estuvo bien controlado y cuando burló la marca de los defensores le faltó puntería para seguir aumentando su marca como principal artillero del seleccionado.
Pasada la media hora, el dominio se volvió improductivo, ya que se llegaba, pero faltaba serenidad para definir.
A los 33, un ingreso de Erwin Saavedra terminó en una falta, el juez cobró la pena máxima que fue transformada por Arce con remate a la izquierda del portero Foncette (35’).
El rival no tenía fútbol y tampoco físico para resistir las arremetidas de Bolivia. Antes del final de la etapa, Ramallo sacó un remate de fuera del área y anotó el segundo de la tarde para liquidar el lance.
El segundo tiempo fue más de lo mismo, es decir, Bolivia protagonista y el combinado de Trinidad y Tobago esperando que termine su calvario.
Sobre los siete minutos, Martins marcó el tercero con un remate bajo y 10 minutos después el goleador puso en bandeja el cuarto tanto para que Leonel Justiniano mandara su cabezazo al fondo del arco.
Cuando faltaban cuatro minutos para el final, Bruno Miranda puso el definitivo 5-0 para alegría de la afición chuquisaqueña que llegó al principal campo deportivo de esa capital para respaldar al equipo nacional.
El resto del partido fue un simple entrenamiento para el equipo boliviano, al que le quedan seis días para el trascendental lance ante Venezuela.
Pagina Siete
