
Giovanni Aramayo, representante de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) de Tarija, manifestó que observaron como asociación a la planta de tratamiento de San Luis, debido a que la tecnología que se emplea en la planta de tratamiento es muy cara y debe ser reducida en su costo, además asegura que la ubicación no es la más adecuada ya que está influyendo en el precio.
“Nosotros estamos a la espera para ver el avance de este tema y se pueda determinar su costo real, ya que ahora mismo ronda los 530 millones de bolivianos, pero esperamos bajarlo en más 180 millones de bolivianos, es un ahorro significativo , ya que estamos en una época de crisis”, dijo el entrevistado.
Detallo que se observó la temática de ubicación y tecnología, por ello están a la espera de que el Gobierno concluya el informe de la consultora para tomar en cuenta estos detalles técnicos que se realizaron.
“También estamos viviendo la posibilidad de que se adecue la reutilización de la aguas en favor de los cultivos, ya que esta acción sería de gran beneficio para los productores del área rural de Tarija”, finalizó Aramayo.

