
En medio de un contexto económico complicado, la Intendencia Municipal del municipio de Cercado desplegó un nuevo operativo de inspección en el mercado Campesino con el objetivo de controlar la posible alteración en los precios de productos de la canasta familiar. La intervención forma parte de un plan coordinado con otras instituciones, buscando proteger el bolsillo de los ciudadanos ante el encarecimiento de alimentos.
Carlos Camacho, intendente de Cercado en diálogo con El GUADALUPANO Periódico Digital explicó que los controles responden a la necesidad de monitorear la cadena de comercialización. “Estamos tomando medidas para frenar cualquier intento de especulación. Este es un trabajo que no podemos hacer solos, requiere del compromiso de todas las autoridades y actores económicos”, afirmó la autoridad municipal.
El operativo consistió en la revisión de precios en distintos puntos de venta, con el fin de contrastar los costos establecidos por proveedores con los que finalmente asumen los consumidores. La acción se ejecutó con apoyo de funcionarios municipales y representantes de otras entidades de control.
Camacho destacó que estas tareas no son aisladas y que se mantendrán de forma continua en diferentes mercados de la ciudad. “No se trata de perseguir a nadie, sino de establecer un equilibrio justo. La situación económica es crítica y el Estado debe cumplir su rol de regulación”, añadió.
Por su parte, algunas comerciantes del mercado expresaron su preocupación por el enfoque del operativo, asegurando que ellas también enfrentan dificultades financieras. “Nosotras compramos caro desde el origen, pagamos alquileres, servicios y en muchos casos debemos préstamos. No somos las responsables de las alzas”, manifestó una vendedora que prefirió mantener su nombre en reserva.
Otras comerciantes coincidieron en que el problema debe ser abordado desde la raíz, controlando también a mayoristas y distribuidores que imponen precios elevados antes de llegar al comercio minorista. “Nos vienen a controlar a nosotras, pero nadie ve lo que pasa en los centros de abasto mayor”, afirmaron.
El operativo generó un ambiente mixto en el mercado, con algunos sectores valorando la presencia institucional y otros demandando una regulación más equitativa. Las comerciantes insistieron en que se garantice un acompañamiento técnico y social que permita sostener sus actividades sin afectar al consumidor final.
Finalmente, la Intendencia anunció que continuará con este tipo de controles durante las próximas semanas, ampliando la cobertura a otros mercados y zonas periféricas, con el objetivo de detectar irregularidades y promover prácticas comerciales más transparentes.
