
Los remanentes de Grace, que entró como huracán a México este sábado dejando al menos ocho muertos, se disipaban en el oeste del país pero con potencial de volver a formar un ciclón tropical en el Pacífico.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) emitió su último boletín para este fenómeno, que a las 21.00 GMT ya se había degradado a perturbación tropical con vientos de 35 kilómetros por hora. Sin embargo, la Comisión Nacional del Agua de México advirtió que continuarán las fuertes lluvias y que el domingo la nubosidad de Grace ingresará al Pacífico “con posibilidad de desarrollarse a ciclón tropical” frente a las costas de Jalisco (oeste).
En Veracruz (este), el gobierno confirmó al menos ocho muertos por Grace, que ingresó a primera hora por el municipio de Tecolutla como un huracán categoría 3 en la escala de Saffir-Simpson (de 5), con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora.
AFP
