
Jhon Q., acusado del primer caso de infanticidio, se sometió a 30 años de cárcel, sin derecho a indulto, después de realizarse su proceso abreviado.

El acusado asesinó a su sobrino de seis años. La sentencia deberá cumplirla en el penal de San Antonio.

Jhon, tras su juicio, sostuvo que «no quería matar» a su sobrino, pero que «lo quería salvar».