
El tema fue revelado en una asamblea de la comunidad Tiquimpaya, en la provincia Sud Yungas. Dos personas confesaron el hecho y los vecinos hallaron restos de coca pulverizada.
Vecinos del municipio de Chulumani, en los Yungas de La Paz, denunciaron el posible encubrimiento a personas que trabajaban en una fábrica de droga en la comunidad Tiquimpaya de la provincia Sud Yungas. De acuerdo con los audios de una asamblea de emergencia que se dio entre los comunarios, los responsables confesaron el delito, pero pidieron la comprensión de la dirigencia. Se desconoce por qué no hubo una denuncia ante la Policía.
Vecinos del lugar descubrieron la fábrica de pasta base de cocaína la noche del jueves 18 de mayo, debido al humo que salía del terreno donde ésta funcionaba, en un área de vegetación y rodeada de diferentes cultivos. Los involucrados intentaban eliminar los restos del material empleado.
Según la explicación que dio un comunario, en uno de los audios a los que Página Siete tuvo acceso, los vecinos verificaron la presencia de varias personas y los restos de coca pulverizada que revelaban que no era una actividad reciente.
Al día siguiente de este hallazgo, luego de una presunta intervención policial, el secretario general de la comunidad de Tiquinpaya, Federico Callisaya, convocó a una asamblea de emergencia. En esa reunión se debatió la forma en la que se debía tratar el tema para no dañar la imagen de la comunidad, se oyó las confesiones de dos de los involucrados y el testimonio de algunos testigos, pero se desconoce si hubo un acta o una resolución con las conclusiones.
Confesión
“Compañeros, ustedes saben bien, yo debo mucho (…), debo al banco, por ese motivo yo he hecho (droga), 12 bultos (de coca) nada más, pensando que me va a salir bien para pagar la deuda de mi familia, porque no tengo nadie más que me apoye”, confesó entre lágrimas una mujer en la asamblea que se dio de emergencia en Tiquimbaya un día después del hallazgo.
La mujer lamentó el hecho y afirmó que junto a su pareja cometieron el delito debido a la grave situación económica que atraviesa su familia, por supuestas deudas que tendría por la enfermedad de su padre y un robo en el que la despojaron de sus objetos de valor. Señaló a otros familiares por su falta de respaldo y pidió disculpas a la comunidad, según se escucha en el audio.
Más adelante, en la grabación se escucha a otra mujer, quien relató que la noche del hallazgo de la fábrica de droga varias de las personas que trabajaban en ese lugar comenzaron a huir, cuando se presentaron unos “jóvenes” que se identificaron como oficiales de la Policía. Sin embargo, las acciones de estas personas que no vestían uniformes o distintivos causaron sospechas en los testigos.
Finalmente, los comunarios relataron que los supuestos policías se llevaron un vehículo, a dos personas y varios objetos hallados en el lugar. No obstante, toda la agitación que se dio no hubo reporte del operativo en la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar).
Por su parte, el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Jhonny Rivera, informó el lunes a Página Siete que el hecho no fue reportado por los oficiales asignados a ese sector. Remarcó que las personas particulares, autoridades sindicales, originarias o vecinales tienen la obligación de denunciar toda actividad ligada al narcotráfico, lo contrario sería incurrir en “complicidad” con los delincuentes.
Página Siete trató de contactar a Callisaya para conocer los resultados de la asamblea que convocó, pero una persona que atendió su celular dijo que él no podía atender el llamado porque estaba en su trabajo. Por otra parte, el representante regional de Chulumani, ante la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Mateo Mamani, afirmó que no les informaron sobre el hecho y que recién se reunirían con las autoridades la comunidad Tiquimpaya el próximo fin de semana.
Los vecinos de la comunidad Tiquimpaya cuestionaron que se pretenda encubrir estos hechos, desconocen si las autoridades comunarias presentaron la denuncia ante la Policía, temen por las represalias que pueden tomar las personas que fueron sorprendidas en el lugar y son parte de las organizaciones sociales.
El hallazgo de factorías o laboratorios de cristalización de cocaína no es común en los Yungas, donde el sector cocalero es contrario al MAS, de Evo Morales, cuyo reducto político es el Chapare, en Cochabamba. Allí la pasada semana se destruyeron 27 fábricas de droga y siete laboratorios que tenían una capacidad de producción de hasta 100 kilogramos por día. Los hallazgos fueron en tres días.
Pagina Siete
