
Con el compromiso firme de proteger a la niñez y adolescencia tarijeña, la Gobernación de Tarija ha intensificado su labor de prevención de la violencia, alcanzando a docentes de distintas regiones del departamento, incluyendo zonas urbanas, periféricas y rurales. La medida responde a preocupantes cifras de violencia sexual infantil que han sido reportadas por el Centro de Desarrollo de la Gobernación (CDG).
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, autoridades del área social informaron que tan solo en el CDG se están atendiendo 57 casos de violencia sexual contra menores, de los cuales 17 son por violación, 34 por abuso sexual y 6 por estupro. “Las cifras son frías, pero reflejan una realidad que nos exige actuar de inmediato y con profundidad”, señalaron.
Como parte de las estrategias de intervención, se han iniciado talleres intensivos con profesores y estudiantes de último año de la Normal de Canasmoro, con el objetivo de que puedan replicar metodologías preventivas en sus aulas. Se espera que esta formación tenga un efecto multiplicador en todo el sistema educativo.
Además, este miércoles se prevé un encuentro con el 100% de los profesores de la provincia Méndez, con el mismo enfoque: prevenir la violencia desde las aulas. En estas capacitaciones se trabaja con metodologías adaptadas al contexto de niñas, niños y adolescentes, priorizando un enfoque integral y empático.
La Gobernación remarcó que la violencia sexual infantil no se limita a entornos desconocidos, sino que la mayoría de los casos se da en el entorno familiar o incluso dentro del mismo sistema educativo. Esto exige, según indicaron, un mayor compromiso de padres y maestros en la observación y confianza con los menores.
También se advirtió sobre el uso irresponsable de redes sociales y dispositivos móviles por parte de menores de edad. “Muchos caen en engaños, anuncios falsos o son víctimas de agresiones en línea sin que los padres lo adviertan”, advirtieron, llamando a una supervisión responsable.
La Gobernación ratificó su compromiso de trabajo permanente con los sectores más vulnerables. “No podemos permitir que estas cifras sigan aumentando. Nuestro deber es reforzar la prevención desde todos los frentes”, recalcaron.
Estas acciones forman parte del plan departamental de lucha contra la violencia, que incluye también asistencia psicológica y legal gratuita a las víctimas y sus familias, así como campañas de sensibilización en barrios y comunidades.
