
El Programa Solidario Comunal (Prosol), que cada año beneficia a miles de familias rurales en Tarija, atraviesa nuevamente dificultades financieras debido al déficit presupuestario que enfrenta la Gobernación. El monto que ingresa por concepto de regalías petroleras no cubre la totalidad de los compromisos establecidos por ley, lo que genera retrasos en los desembolsos.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el responsable del Prosol, Luis Canaviri Poma, explicó que la brecha económica mensual es cercana a los 15 millones de bolivianos, ya que si bien la norma establece un financiamiento de 33 millones, el flujo real alcanza apenas 18 millones. Esta diferencia impide cumplir en los tiempos previstos con los 88 mil beneficiarios de las 341 comunidades campesinas registradas.
La Gobernación realizó un primer esfuerzo en el mes de junio con un desembolso inicial de 4 millones de bolivianos, monto que permitió aliviar parcialmente las demandas de las comunidades. Sin embargo, aún resta cubrir compromisos que se arrastran de años anteriores.
Canaviri señaló que se prevé un segundo pago en septiembre, aunque la posibilidad de efectivizarlo dependerá del comportamiento de los ingresos petroleros en las próximas semanas. «La intención es clara: queremos cumplir, pero dependemos de la renta petrolera que sigue en descenso», puntualizó.
El responsable recordó que en 2022 se asumió un desafío mayor, cuando la Gobernación llegó a pagar dos Prosoles en una misma gestión para regularizar las deudas acumuladas. “Ese antecedente demuestra que hay voluntad, pero también que el panorama económico es complejo”, agregó.
Las comunidades rurales han manifestado su preocupación por los retrasos, ya que estos recursos son vitales para sostener proyectos productivos en distintas provincias del departamento. Los fondos permiten adquirir insumos, mejorar la infraestructura y dinamizar la economía local.
Frente a la situación, la Gobernación reiteró que se mantiene el compromiso de atender a cada familia beneficiaria, aunque pidió comprensión a los sectores movilizados. “El Prosol no se elimina ni se reduce, pero necesitamos que los recursos lleguen para honrar la deuda social que tenemos”, remarcó Canaviri.
El funcionario aseguró que se seguirá trabajando en alternativas de financiamiento que permitan garantizar la sostenibilidad del programa en el tiempo, evitando que las comunidades carguen con la incertidumbre de cada gestión.
