
Tras una evaluación técnica sobre el manejo de residuos generados en las plantas de tratamiento de aguas residuales, autoridades municipales alertaron sobre el impacto ambiental que podrían generar los lodos extraídos si no se gestiona su disposición final de forma segura y responsable.
En contacto con El Guadalupano, voceros de la Secretaría de Desarrollo Económico, Recursos Naturales y Medio Ambiente confirmaron que, tras reuniones sostenidas con representantes de COSAALT, se estableció la urgencia de contar con protocolos claros para evitar riesgos sanitarios y ambientales.
Las observaciones se centran en los lodos que se remueven durante el dragado de la laguna de oxidación N.º 1, ubicada en la planta de tratamiento de aguas servidas, cuya acumulación y descomposición podría representar un foco de contaminación si no se interviene a tiempo.
“Estamos trabajando para que estos residuos tengan un tratamiento técnico adecuado, ya que dejar que se descompongan sin control puede afectar directamente a los barrios colindantes y a la salud de sus habitantes”, señalaron desde la secretaría.
La situación ya fue reportada oficialmente a COSAALT, con el fin de exigir un plan inmediato para el transporte, almacenamiento y disposición final de los lodos, cumpliendo con normas ambientales vigentes.
Desde la Alcaldía se recordó que el proceso de saneamiento no culmina con la extracción de sedimentos, sino con su eliminación segura, para evitar la liberación de gases tóxicos o líquidos percolados que puedan filtrarse al suelo.
Además, se anunció que personal técnico del municipio realizará inspecciones periódicas y solicitará informes detallados sobre el avance del tratamiento de residuos, como parte de un plan integral de fiscalización ambiental.
La institución reiteró que el compromiso es trabajar de manera coordinada para garantizar que el servicio de agua potable y saneamiento básico no genere pasivos ambientales que luego deriven en problemas de salud o afecten a los ecosistemas urbanos.
