
Mientras Juan Carlos Torrico, dirigente de los fabriles de Santa Cruz, planteó que los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) negocien con autoridades gubernamentales nacionales un 10 por ciento de incremento al haber básico de los trabajadores y un 12 por ciento al salario mínimo nacional, el presidente saliente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba, Javier Bellot, lamentó la iliquidez por la que atraviesa el 80 por ciento de las empresas, por lo que es posible atender ese pedido.
En declaraciones a radio Fides, Torrico sostuvo que en caso de aprobarse la mejora salarial será “mal llamada incremento, solo será una reposición salarial porque en la pandemia hemos aumentado nuestros gastos sobre todo por los accesorios de bioseguridad (…) Nosotros buscamos que el aumento favorezca al sector”.
Los dirigentes sindicales nacionales plantearon un 5% de aumento tanto al básico como al mínimo nacional, aunque el porcentaje se definirá hasta fin de mes. A su turno, Bellot declaró a radio Centro, de Cochabamba, que como consecuencia de la pandemia, “ocho de cada 10 empresas no ha logrado superar el 50 por ciento de sus ventas anteriores” y muchas de ellas afrontan otros problemas, como deudas que honrar, mientras que los tres niveles del Estado no les pagan por las ventas y servicios prestados, por lo que se acentúa la iliquidez.
Dijo que solamente el 15 o 20 por ciento de la población económicamente activa tiene un empleo formal y que se debe tender a que 400 mil personas que subsisten con ocupaciones marginales sean absorbidas por la economía formal, lo que solamente se logrará si se respalda a las empresas legalmente constituidas.
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