
En medio de un escenario marcado por la polarización y los cuestionamientos internos, surgen reflexiones desde antiguos actores políticos del oficialismo. En Tarija, el debate sobre el presente y el futuro de la izquierda boliviana comienza a tomar fuerza, especialmente tras las últimas fracturas y pugnas de liderazgo que han debilitado su cohesión ideológica.
Durante una conversación con el periódico digital El Guadalupano, Henry Párraga, quien fuera un importante dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Tarija, sostuvo que el proyecto político de la izquierda boliviana atraviesa por un momento crítico, debido a los excesos del caudillismo que, a su juicio, han desvirtuado los postulados fundacionales del movimiento.
“Creo que el MAS y la izquierda en general necesitan detenerse, reflexionar y replantear el rumbo. Se ha perdido la esencia ideológica que nos unía por culpa de personalismos que priorizaron intereses particulares antes que el bien común”, manifestó Párraga, visiblemente preocupado por el desgaste del discurso revolucionario.
El exdirigente explicó que durante los últimos años el enfoque popular, social y solidario quedó relegado frente a una agenda que giró en torno a figuras de poder, sin abrir espacios reales para el debate interno ni para la renovación de liderazgos. “Las bases están decepcionadas y el pueblo ya no siente que el proyecto sea suyo”, lamentó.
Para Párraga, es indispensable que la izquierda boliviana tome una pausa política y electoral que permita recomponer la unidad, depurar estructuras y recuperar el sentido de lucha colectiva que históricamente la caracterizó. “No se trata solo de ganar elecciones, sino de volver a representar las verdaderas necesidades de la gente humilde”, sostuvo.
También enfatizó que sin una autocrítica honesta y profunda, el riesgo es que la izquierda termine disolviéndose o cediendo espacio a corrientes oportunistas que no responden a los principios de justicia social ni a la defensa de los sectores más vulnerables.
A pesar de su alejamiento del MAS, Párraga dijo que mantiene viva su convicción de que el pensamiento progresista tiene un lugar indispensable en Bolivia. “Pero para eso debe reencontrarse con sus raíces y con el pueblo, sin imposiciones ni protagonismos tóxicos”, concluyó.
Finalmente, hizo un llamado a las organizaciones sociales para que impulsen espacios abiertos de análisis político, donde se privilegie el consenso y se rescaten los valores fundacionales que alguna vez movilizaron a miles en todo el país.
