
El exgeneral de la Policía Boliviana, Carlos Sigler, reconoció este miércoles que muchos efectivos policiales están siendo movilizados a los puntos de bloqueo en condiciones de extrema vulnerabilidad, sin chalecos antibalas ni el equipo de protección necesario para enfrentar situaciones de alto riesgo. La denuncia surge en medio de la escalada de violencia que ya ha causado la muerte de cuatro policías en distintos puntos del país.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Sigler lamentó que los uniformados estén siendo enviados a cumplir operativos sin los insumos mínimos de seguridad exigidos por norma. “Es una total irresponsabilidad por parte de las autoridades operativas y políticas. Nuestros policías están yendo a morir, literalmente, sin la protección adecuada, sin garantías, sin planificación”, declaró con preocupación.
El exjefe policial señaló que esta situación refleja una grave negligencia institucional y pidió una auditoría urgente sobre las condiciones logísticas y operativas en las que se están ejecutando los desplazamientos. Según Sigler, la vida de los efectivos no puede ser sacrificada por decisiones políticas sin respaldo técnico ni planificación táctica.
“En mis años de servicio nunca vi algo tan irresponsable. No podemos seguir improvisando. Las muertes de estos policías son resultado de una cadena de negligencias. Alguien tiene que rendir cuentas”, agregó. También indicó que varios uniformados han expresado su temor, pero son obligados a cumplir órdenes bajo amenaza de sanción.
Sigler denunció además que muchos de los efectivos desplegados no cuentan con seguros de vida actualizados, atención médica inmediata ni apoyo psicológico. “Después del operativo, el Estado se olvida de ellos y de sus familias. Es una tragedia silenciosa que muy pocos quieren ver”, puntualizó.

El exgeneral también criticó el silencio del Ministerio de Gobierno y del Comando General de la Policía ante los cuestionamientos de los propios familiares de los uniformados. Señaló que la falta de respuesta institucional no hace más que aumentar la indignación de la ciudadanía y del propio cuerpo policial.
En ese marco, pidió que se conforme una comisión independiente para investigar las muertes de los policías durante los desbloqueos, con participación de la Defensoría del Pueblo y organismos de derechos humanos. “Estos hechos no pueden quedar en la impunidad. Hay que honrar la vida de quienes cayeron sirviendo al país”, expresó.
Finalmente, Carlos Sigler hizo un llamado a los altos mandos policiales a priorizar la vida de su personal antes que las presiones políticas. “No se puede seguir obedeciendo órdenes a ciegas cuando lo que está en juego es la vida humana. Es tiempo de que la Policía recupere su dignidad institucional y proteja primero a los suyos”, concluyó.
