
El FMI destaca que el sistema financiero está amortiguado. Aclara que la deuda pública de 95% incluye los préstamos de las empresas estatales, del BCB y del Ente Emisor al Finpro y al FNDR.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que la deuda pública de Bolivia aumentó y actualmente representa el 95% del Producto Interno Bruto (PIB) de país, y que el subempleo va en ascenso, aunque destaca que el sistema financiero se mantiene amortiguado.
La evaluación está incluida en el informe del FMI que concluyó la consulta del Artículo IV con Bolivia para 2025. «Las autoridades han dado su consentimiento para la publicación del informe del personal técnico preparado para la presente consulta”, sostiene el documento emitido el 30 de mayo y donde se hace una amplia evaluación de la economía boliviana
“La deuda pública ha aumentado al 95% del PIB”, precisa el FMI y aclara que este porcentaje incluye los préstamos de las empresas estatales del Banco Central de Bolivia (BCB) (pero no de otras instituciones nacionales) y los préstamos del BCB al FMI para la Revolución Industrial Productiva (Finpro) y el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
Se debe recordar que para la constitución del Finpro, el BCB transfirió 600 millones de dólares de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y concedió un crédito por otros 600 millones de dólares, con el fin de otorgar financiamiento a empresas públicas u otras que se conformen con participación mayoritaria del Estado.
Es así que desde 2013, con el Fondo, se financió, por ejemplo, a estatales como Quipus, Lácteosbol, Yacana, Promiel, Ecebol, Empresa Minera Huanuni, Empresa Eléctrica Corani, Empresa Metalúrgica Vinto, Enatex, Emvibol, Emapa y Sankayu.
El 6 de mayo, la viceministra del Tesoro y Crédito Público, Juana Jiménez, puntualizó que la deuda externa respecto al PIB es del 24%.
Desempleo y subempleo
El FMI manifiesta que el desempleo ha disminuido, pero el subempleo está aumentando, y los ingresos reales se han reducido en promedio.
El documento refiere que el crecimiento del PIB real de Bolivia se ha moderado al 2,1% en los tres primeros trimestres de 2024, impulsado por una disminución de la producción de hidrocarburos, una desaceleración de la actividad de servicios y una caída de los cultivos de soja y las manufacturas relacionadas, debido a los efectos de «El Niño».
Agrega que la economía también se ha enfrentado a perturbaciones por bloqueos de carreteras y escasez de divisas, dadas las reservas internacionales «críticamente bajas», combustibles y otros insumos críticos.
Los altos costos de importación, la débil producción agrícola y los bloqueos de carreteras llevaron la inflación al 10% a fines de 2024, el nivel más alto en más de una década.
En el informe de perspectivas económicas globales (WEO, por sus siglas en inglés), publicado y presentado el 22 de abril, el FMI proyectó para Bolivia una tasa de inflación de 15,1% y un crecimiento económico de 1,1% para la gestión 2025. Para 2026, se estima que el PIB boliviano se desacelere aún más, hasta 0,9%, y se prevé que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumente a 15,8%.
Sector financiero
El FMI, en el informe del artículo IV para Bolivia, destaca que el sector financiero sigue bien amortiguado.
Sin embargo, indica que los depósitos disminuyeron en términos reales y los márgenes netos de interés se vieron presionados por los controles de las tasas de interés, lo que limitó la capacidad de los bancos para aumentar las tasas de los préstamos en medio de una inflación creciente y una desaceleración del crecimiento del crédito.
Sector fiscal
El FMI apunta que la combinación entre la escasez de divisas, la desaceleración de la actividad y la depreciación del tipo de cambio paralelo dio como resultado una compresión del déficit en cuenta corriente a 2,7% para 2024.
“El déficit fiscal superó el 10% del PIB en 2023-24 con una disminución de los ingresos por hidrocarburos, exenciones fiscales, aumento del gasto social y mayores pagos de intereses. El déficit ha sido financiado en su mayor parte por el Banco Central en medio de estrictas restricciones de financiamiento externo, según advierte.
