
“Yo conozco al Trópico”, alertó ayer Evo Morales, intentando generar un manto de dudas sobre lo que podrían hacer “las bases”, en caso de que el Decreto Supremo 4732 no sea abrogado, así como lo fue la ya extinta norma 5143.
Es que Morales y su círculo “radical” han impulsado una campaña mediática para exponer su insatisfacción con el decreto, que curiosamente no es nuevo y que refiere, entre otras cosas, a la necesidad de que un documento de compraventa de un bien inmueble cuente con la certificación del Ministerio de Justicia, a fin de evitar “cláusulas abusivas”.
Evo, en conferencia de prensa, lanzó ayer la advertencia: “Ojalá de buenas abroguen (las autoridades) y no sea de a malas. Ahí, si no se abroga, nuestros compañeros pueden rebasarnos. Yo conozco al Trópico”.
Siguió la misma línea de observaciones que su ala dentro del partido azul hacia la normativa: Evo cree que el Decreto Supremo 4732 implica pedirle “permiso” a la cartera de Justicia para efectuar transacciones, además de cumplir con casi una veintena de requisitos para que ese despacho estatal avale el contrato de compraventa.
Desde el Gobierno sospechan que el “evismo” está detrás de las actuales movilizaciones, encarnadas por gremiales y transportistas.
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