
La denuncia involucra al viceministro de la Coca, Arlem Lovera, al dirigente cocalero de Cofecay, afín al MAS, Ernesto Mamani y a su presunta pareja sentimental.
La presunta “red de tráfico de coca” denunciada por el secretario de relaciones exteriores de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Omar Ramírez, habría supuestamente falsificado resoluciones y usado “palos blancos” para obtener la coca desviada.
De acuerdo con la denuncia, presentada el pasado lunes, el viceministro de la Coca, Arlem Lovera, al dirigente del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), afín al MAS, Ernesto Mamani y a su presunta pareja sentimental, Naftha Otmar, funcionaria del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) habrían montado una red de corrupción que causó un daño económico al estado de 1,8 millones de bolivianos, desviando coca destinada a donaciones y revendiéndola en el mercado de Adepcoca.
Según Ramírez, la “red de tráfico de coca” falsificó resoluciones de comunidades campesinas y organizaciones sociales por más de un año, para lograr donaciones de taques de coca, sacos de 50 libras, con un valor promedio de 30 bolivianos.
Asimismo, se habrían usado “palos blancos” para realizar los trámites de donación de coca. Estas personas habrían sido reclutadas por la pareja de Mamani. “Estas personas prestaron sus identidades y falsificaron credenciales de organizaciones sociales, mintiendo sobre el destino de la coca donada”, agregó el dirigente.
Ramírez afirmó que las solicitantes mentían sobre el uso que les darían a las donaciones, en supuestos eventos de comunidades y locales donde no hubo ninguna actividad.
El miércoles, el viceministro Lovera explicó que existen 9 filtros que evitan el desvío de coca, sin embargo, para Ramírez, el burocrático trámite que se hace para lograr la donación de coca no impidió que la red de tráfico se beneficie con grandes cantidades de taques y luego los revenda en el mismo mercado de Adepcoca, en Villa Fátima.
Pagina Siete
