
La persistente escasez de combustible en Bolivia continúa generando preocupación en distintos sectores económicos y sociales, afectando al transporte, la producción agrícola y la estabilidad de los hogares. Las largas filas en los surtidores, que se extienden por horas e incluso días, han puesto en evidencia un problema estructural que agrava la crisis nacional.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el diputado electo por la alianza Unidad, Richard López, señaló que la situación no solo golpea a los transportistas, sino a toda la población boliviana que depende del abastecimiento regular de gasolina y diésel. “El pueblo necesita estabilidad, y el combustible es parte fundamental de la economía. Sin ello, todo se paraliza”, afirmó.
López explicó que, tras asumir funciones legislativas, ha iniciado un trabajo coordinado con representantes del transporte y otros sectores para identificar soluciones inmediatas. Reconoció que las medidas implementadas por el gobierno hasta el momento no han cambiado el panorama, ya que las colas siguen aumentando y el malestar social se intensifica.
El diputado advirtió que la falta de combustible está reduciendo la capacidad operativa del transporte, provocando que los vehículos queden parados durante largas horas en estaciones de servicio. “Esto significa menos ingresos para cada socio, menos trabajo y un incumplimiento con las obligaciones bancarias, lo que golpea aún más a las familias”, remarcó.
Asimismo, subrayó que la crisis energética repercute directamente en la producción agrícola, afectando el traslado de productos y generando un encarecimiento en la canasta familiar. “Estamos frente a un problema que amenaza con profundizar la crisis económica nacional si no se actúa con urgencia”, agregó.
Desde la bancada de Unidad, López aseguró que ya se están sosteniendo reuniones para definir una agenda política que priorice el abastecimiento de combustible y devuelva la tranquilidad a la población. Indicó que la estabilidad energética será una de las principales demandas legislativas.
El legislador recordó que la crisis del combustible no es un tema aislado, sino que incide en todos los aspectos de la vida nacional. “La prioridad del nuevo gobierno debe ser garantizar la estabilidad, no solo en los surtidores, sino también en el precio de los alimentos y en la economía de las familias”, enfatizó.
Finalmente, López se comprometió a trabajar desde la Asamblea Legislativa para que este tema sea atendido con seriedad y urgencia. “Bolivia necesita recuperar la confianza y la estabilidad, y el combustible es la base para lograrlo”, concluyó.
