
Pese a las brigadas que se instalaron en predios de la Asamblea Legislativa Plurinacional y que no toman en cuenta el rango de edad, cerca de la mitad de los legisladores aún no aceptó la vacuna.
Hasta el 17 de junio, de los 166 legisladores que conforman la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) de Bolivia, 89 fueron vacunados contra la Covid-19 con al menos una dosis. De ellos, 20 eran menores de 40 años al momento de recibir la inmunización.
Aunque desde el 26 de mayo se puso a disposición de los asambleístas y funcionarios una brigada de vacunación en el mismo hemiciclo, de los 110 diputados y senadores mayores de 40 años -que ya deberían estar vacunados- solo 69 se inmunizaron. La facilidad de contar con un punto de inoculación exclusivo, que además no aplica la restricción de edad, no logró que todos se vacunen.
De acuerdo al cronograma de del Ministerio de Salud, desde el 26 de mayo se vacuna a todos los ciudadanos mayores de 40 años. Están libres de las restricciones etáreas las personas con patologías de base, los choferes del transporte público, los maestros, policías, salubristas y periodistas. No se dio a conocer otro tipo de excepción, aunque se sabe que varias regiones y seguros, ante la baja afluencia de ciudadanos, empezaron a vacunar a otros rangos de edad.
La semana pasada, la denuncia sobre la vacunación de Evaliz, hija de Evo Morales de 26 años, generó reclamos. Aunque presentó un certificado de enfermedad de base para acceder a la dosis, el caso se encuentra en investigación por las autoridades.
“Los servicios departamentales de salud (Sedes) tienen la obligación de fiscalizar y verificar que las vacunas lleguen a los grupos de edad correspondientes. No podemos permitir que existan instituciones, ya sea de seguridad social, de ni ningún tipo, que estén vacunando a personas fuera del rango de edad establecido”, aseveró la viceministra de promoción, vigilancia epidemiológica y medicina tradicional, María Renee Castro.
En La Paz, hasta mayo, el Sedes detecto unos 150 casos de jóvenes de hasta 18 años que lograron acceder a la vacuna con certificados médicos falsos.
20 menores de 40 en la ALP
Según datos del Registro Nominal de Vacunación Electrónico (RNVe), de 56 diputados y senadores menores de 40 años, 20 ya fueron inoculados. Nueve son de la bancada del MAS, siete de CC y cuatro de Creemos.
Cinco de ellos lo hicieron en marzo y abril en sus regiones, dentro del plazo establecido para quienes tienen una enfermedades de base. De los 15 restantes, la mayor parte accedió a la vacuna entre el 26 de mayo y el 2 de junio, en el punto de inmunización del hemiciclo.
Esta brigada de vacunación para los legisladores y funcionarios de la ALP -de acuerdo a una nota de prensa de la Cámara de Diputados y un comunicado interno- empezó a funcionar el 26 de mayo y comenzó a aplicar las segundas dosis el 16 de junio. El punto fue habilitado por la gestión de la presidencia de Diputados, en coordinación con el Sedes La Paz.
“Estamos siguiendo el cronograma del Ministerio de Salud de aplicar dosis a mayores de 40 años y con patología de base. Tenemos programado en la ALP iniciar con la vacunación de la mayor cantidad de asambleístas y servidores públicos”, indicó el médico de la Cámara de Diputados Wilson Quispe Apaza al dar inicio a la vacunación.
Sin embargo, la inoculación llegó a todos los rangos de edad, sin restricción. Lo mismo pasó en la Cámara de Senadores.
El diputado por Comunidad Ciudadana (CC) José M. Ormachea, uno de los jóvenes legisladores vacunados, afirmó que su inoculación fue legal.
“He sido legalmente vacunado en el hemiciclo de la Cámara de Diputados. Hoy por hoy, todos los diputados pueden vacunarse, no solamente yo. Hay un centro de vacunación dentro de la cámara facilitado por la presidencia de Diputados”, dijo.
Tras versiones sobre que habría un favoritismo, aclaró que la vacunación llegó a los legisladores debido al riesgo que implica que en cada sesión se reúnan los 130 diputados, además de decenas de técnicos, asesores y personal de seguridad.
“Nosotros estamos pidiendo que la vacunación sea sin restricción de edad. Nos parece absurda, no cumple ninguna función y es una prueba de la ineficiencia del Gobierno, que nos está costando vidas”, publicó Ormachea en su cuenta de Facebook. Añadió que se vacunó por responsabilidad con su familia que tiene miembros con enfermedades de base.
Varios sectores han pedido eliminar la restricción de edades por la poca afluencia de ciudadanos a la inmunización; sin embargo, desde el Ministerio de Salud se ha negado la posibilidad.
“Somos tajantes, tenemos un plan de vacunación, que tiene un cronograma. No porque se nos ocurra, sino porque responde a datos y metas que debemos cumplir”, dijo Castro.
Mayores de 40 no se vacunan
Pero así como hay asambleístas que piden liberar el rango de edad y se vacunan si tienen la oportunidad, hay quienes no tienen interés en inmunizarse.
Pese a que se habilitó el punto de vacunación en la ALP, de los 110 senadores y diputados mayores de 40 años, que ya deberían estar inmunizados, solo 69 fueron inoculados. La mayoría se aplicó la dosis entre abril y mayo, en los centros médicos a los que fueron remitidos, en sus entes gestores o en los centros masivos. No hay registros de ninguno de los presidentes del Parlamento.
“Preguntan por la marca y no se vacunan”, explicó uno de los inmunizadores.
En la Cámara de Diputados, de 130 legisladores mayores y menores de 40 años solo 63 se vacunaron, 56 no lo hicieron y 11 no presentan datos. En Senadores, de 36 legisladores, 26 recibieron al menos una dosis, siete no cuentan con ninguna y tres no presentan datos.
Por bancadas, se advirtió que de los 96 asambleístas con los que cuenta el MAS en ambas cámaras, solo 38 se vacunaron, casi un tercio de su representación. Nueve eran menores de 40 años
De los 50 asambleístas de CC, 37 se vacunaron, dos tercios de su bancada. Siete eran menores de 40 años. En el caso de la bancada de Creemos, 14 de sus 20 legisladores se inmunizaron, cuatro eran menores de 40 años.
Exautoridades y ministros actuales
El 24 de mayo, un momento en que había muy poca afluencia de ciudadanos a los puntos de vacunación, el presidente Luis Arce fue inoculado para incentivar a la población. Afirmó que tenía pensado ser el último boliviano en inmunizarse, pero que era momento de dar una buena señal para acercarse a los centros de vacunación.
“La población tiene que entender que tenemos que ir a hacernos vacunar, aquí está el ejemplo, se tienen que hacer vacunar”, dijo entonces el primer mandatario de la nación.
Hasta ese momento muy pocas autoridades habían hecho públicas su decisión de recibir una dosis. Y es que varias decidieron no hacerlo o dejan en espera el momento. Es el caso del vicepresidente David Choquehuanca que hasta ahora no fue inoculado.
Del gabinete de 16 ministros, al menos nueve acudieron a algún centro de vacunación, dos aún no cumplen los 40 años y el resto no se encuentra en los registros.
En el caso del expresidente Evo Morales, ya recibió las primera dosis, dentro del cronograma de vacunación vigente. Recibirá la segunda en Villa Tunari.
El exvicepresidente Alvaro García Linera también fue inoculado con ambas dosis. Le aplicaron el fármaco en un centro médico del municipio de La Paz.
La expresidenta Jeanine Añez recibió la primera dosis, al igual que la expresidenta del Senado y actual alcaldesa de El Alto, Eva Copa. Ambas contrajeron la Covid-19 la gestión pasada, durante la primera ola de contagios, y vVencieron la enfermedad sin mayores complicaciones.
¿Deben conocerse los datos de quien se vacuna contra la Covid-19?
Los datos personales son aquellos que permiten identificar, localizar o contactar a personas naturales. Entre ellos, existen algunos a los que se debe brindar especial protección, se los denomina datos sensibles y comprenden a los referidos a la salud.
La Fundación Internet Bolivia recuerda que las listas de personas contagiadas con la Covid-19 y de quienes son vacunadas deben tratarse con el mayor de los cuidados, debido a que expone datos sensibles.
“El tratamiento de esta información debería tener una finalidad concreta. Ésta puede ser legítima y necesaria, por ejemplo si una de las estrategias de salud implica tener un registro de personas contagiadas y otro de vacunadas. Los datos deben tratarse con la mayor seguridad posible. En otro ejemplo podemos citar la necesidad de establecer datos estadísticos en los que algunos datos deberán ser anónimos o tener seudónimos y no deben usarse con finalidades distintas a la establecida”, se explicó desde la organización mediante una nota de prensa.
En el documento indica que Bolivia no cuenta con una ley de protección de datos personales, una normativa necesaria para tener certeza sobre la implicancia y relevancia del tratamiento de datos. Esta daría los mecanismos para determinar cuándo se pueden o no tratar y usar los datos sensibles.
“El derecho a la protección de datos personales puede llegar a colisionar con otros derechos, por ejemplo, a la libertad de información y por ello deben establecerse los mecanismos e instancias pertinentes para determinar qué derecho prima en cada caso concreto. Las y los bolivianos merecen tener un marco legal que proteja sus datos personales”, se afirma la nota.
En mayo de 2018, la estatal Agetic empezó la discusión con organizaciones civiles y académicas. Fruto del trabajo de ciudadanos y ciudadanas se logró un anteproyecto, pero hasta la fecha no hay respuesta de las autoridades.
Pagina Siete