
La búsqueda de una salida a la crisis social y política que atraviesa el país continúa generando posiciones encontradas entre el Gobierno nacional y los sectores movilizados. En medio de este escenario, dirigentes sindicales consideran que cualquier proceso de diálogo debe desarrollarse con garantías reales y con la participación de los actores que tienen representación legítima dentro de las organizaciones sociales, para evitar que las conversaciones fracasen antes de iniciar.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) de Tarija, Jaime Ortiz, señaló que si bien el presidente ha expresado públicamente su intención de convocar al diálogo, aún faltan condiciones que brinden confianza a los principales dirigentes sindicales del país. Según indicó, cualquier acercamiento debe garantizar la participación de las organizaciones que actualmente tienen representación nacional y protagonizan las demandas planteadas en las movilizaciones.

Ortiz sostuvo que las recientes reuniones sostenidas por el Gobierno con algunos sectores sociales pueden interpretarse como señales positivas para abrir espacios de conversación; sin embargo, aclaró que esos encuentros no representan necesariamente una solución integral al conflicto. A su criterio, el diálogo debe ampliarse a todas las organizaciones involucradas para lograr acuerdos sólidos y sostenibles que permitan devolver la tranquilidad a la población boliviana.
El dirigente manifestó que las federaciones departamentales que forman parte de la estructura sindical mantienen una coordinación permanente con la dirigencia nacional para analizar la situación del país y definir posiciones conjuntas. En ese sentido, aseguró que existe preocupación por la prolongación del conflicto y por las consecuencias económicas y sociales que están afectando a miles de familias en distintas regiones del territorio nacional.
Respecto a las versiones que intentan relacionar las movilizaciones con intereses políticos particulares, Ortiz afirmó que existe una diferencia clara entre las reivindicaciones sindicales y los proyectos políticos de determinados actores. Consideró que algunas voces buscan desacreditar las demandas de los trabajadores mediante acusaciones que no reflejan la realidad del movimiento sindical organizado.
Asimismo, rechazó las afirmaciones que vinculan a dirigentes de la Central Obrera con el expresidente Evo Morales o con corrientes políticas específicas. Señaló que en distintas oportunidades ha sido objeto de calificativos y acusaciones de diversos sectores, pese a mantener una posición crítica frente a diferentes actores políticos. En ese contexto, remarcó que la labor sindical responde a la defensa de los trabajadores y no a intereses partidarios.
Finalmente, Ortiz aseguró que la actual dirigencia nacional de la Central Obrera mantiene una línea de acción distinta a la de anteriores gestiones y reiteró que el movimiento sindical debe conservar su independencia frente a cualquier proyecto político. Agregó que la prioridad continúa siendo encontrar soluciones a los problemas que afectan a la población mediante el diálogo, el respeto mutuo y la construcción de acuerdos que permitan superar la conflictividad que atraviesa Bolivia.