
La crisis estructural del sector cañero en Bermejo vuelve a encender las alarmas, en medio de una zafra incierta y sin garantías claras para la industrialización local. Productores del valle bermejeño expresaron su molestia ante la falta de acuerdos con el ingenio azucarero regional, situación que podría empujar una decisión sin precedentes: exportar su producción a territorio argentino.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Gonzalo Romero, ejecutivo de la Federación de Cañeros de Bermejo, afirmó que existe una creciente presión entre los afiliados para buscar alternativas viables, y Tabacal Argentina aparece como una opción concreta si el ingenio bermejeño no ofrece condiciones favorables. “Los productores ya están cansados de promesas incumplidas. Estamos listos para llevar la caña donde se nos valore”, aseguró.
El descontento nace por los reiterados retrasos en la apertura de la zafra, el incumplimiento en los pagos anteriores y la falta de inversión en la planta procesadora de azúcar. Esta combinación de factores ha deteriorado la relación entre los cañeros y la administración del ingenio, que aún no logra brindar respuestas claras sobre el inicio de operaciones.
Romero denunció además que los productores se sienten desprotegidos por parte de las autoridades nacionales y departamentales, que, según dijo, han demostrado una escasa voluntad política para resolver una crisis que pone en riesgo el sustento de cientos de familias. “Ya no podemos seguir esperando mientras se pudre nuestra producción”, expresó con firmeza.
La Federación plantea como única alternativa viable el inicio inmediato de la zafra con precios justos y condiciones mínimas de operación. En caso contrario, afirman que están listos para entablar negociaciones directas con el ingenio Tabacal del norte argentino, que ya ha mostrado interés en adquirir materia prima boliviana.
Desde la dirigencia cañera también advirtieron que si no se da una solución pronta, podrían radicalizar medidas, incluyendo movilizaciones, bloqueos y denuncias públicas contra los responsables de la paralización del ingenio. “Es una lucha por nuestra economía local, no podemos permitir que se nos siga pisoteando”, manifestó Romero.
Mientras tanto, la incertidumbre reina en el sector agrícola de Bermejo, con un escenario que se torna cada vez más complejo. Los cañeros mantienen su postura y esperan que, en los próximos días, las autoridades convoquen a una mesa técnica real que contemple compromisos firmes y sostenibles.
La amenaza de vender la caña a Argentina no solo genera preocupación por la pérdida de producción nacional, sino también por el impacto económico que esta decisión tendría en la cadena productiva local. La decisión final dependerá de las acciones que se asuman en las próximas horas.
