
Los bloqueos y conflictos sociales que afectan a distintas regiones del país continúan generando severas consecuencias económicas para el sector privado. Desde la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija (CAINCOTAR) alertaron que numerosas empresas enfrentan dificultades para mantener sus operaciones normales debido a la interrupción de rutas, la escasez de materias primas y la imposibilidad de comercializar productos hacia los principales mercados nacionales.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, la presidenta de CAINCOTAR, Marina Ruiz, expresó su preocupación por las pérdidas millonarias que vienen acumulando las empresas tarijeñas como consecuencia de las medidas de presión. Señaló que gran parte de la actividad económica del departamento mantiene una estrecha relación comercial con ciudades del eje central del país, por lo que los bloqueos han provocado una importante afectación en la cadena de abastecimiento y distribución.

La representante empresarial explicó que actualmente muchas industrias cuentan con productos almacenados que no pueden ser enviados a sus mercados de destino, mientras que otras enfrentan dificultades para recibir insumos esenciales para continuar con sus procesos productivos. Indicó que las restricciones en las carreteras impiden una conexión fluida con departamentos como La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca, limitando significativamente la actividad económica regional.
Ruiz manifestó además su preocupación por la posibilidad de que nuevas medidas de presión afecten también la conexión con Santa Cruz, la única ruta que todavía permite mantener cierto nivel de intercambio comercial. Advirtió que un eventual aislamiento total del departamento tendría consecuencias aún más graves para las empresas, que ya enfrentan un escenario complejo marcado por la incertidumbre y la reducción de sus operaciones.
Según datos expuestos por la dirigente empresarial, el sector industrial boliviano estaría registrando pérdidas cercanas a los 12 millones de dólares por día debido a los bloqueos. Añadió que el impacto económico se incrementa progresivamente conforme transcurren las jornadas, ya que cada empresa afectada genera a su vez consecuencias sobre otros sectores vinculados al transporte, provisión de insumos, servicios y empleo, ampliando el alcance de la crisis económica.
Finalmente, Ruiz advirtió que la prolongación de este conflicto podría derivar en consecuencias aún más severas para el país, incluyendo la paralización de empresas, la pérdida de fuentes laborales formales y el incremento de la informalidad. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades y a los actores involucrados en el conflicto para encontrar soluciones que permitan restablecer la normalidad, proteger la actividad productiva y evitar mayores daños a la economía nacional y departamental.