
Los conflictos sociales y bloqueos registrados en distintas regiones del país continúan generando preocupación en las autoridades departamentales debido al impacto económico que provocan sobre la producción, el comercio, el transporte y las finanzas públicas. En Tarija, diversos sectores han comenzado a reportar dificultades para mantener sus actividades normales, situación que amenaza con profundizar aún más la crisis económica que atraviesa el departamento.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el secretario de Finanzas Públicas y Planificación de la Gobernación de Tarija, Fernando Romero, advirtió que las medidas de presión desarrolladas a nivel nacional están ocasionando severos daños económicos para la región. Según explicó, las estimaciones preliminares reflejan pérdidas que podrían oscilar entre los 50 y 100 millones de dólares, una cifra que afecta directamente tanto a instituciones públicas como a empresas privadas y productores.

La autoridad señaló que uno de los sectores más perjudicados es el aparato productivo departamental, debido a las dificultades para transportar mercancías, comercializar productos y garantizar el abastecimiento de insumos esenciales. Asimismo, indicó que los bloqueos generan retrasos en las cadenas logísticas, incrementan los costos operativos y reducen las oportunidades de negocio para cientos de emprendimientos y empresas que dependen de la conectividad vial.
Romero explicó que el impacto económico también alcanza a las finanzas públicas, ya que la disminución de la actividad comercial repercute en la recaudación de recursos y limita la capacidad de inversión de las instituciones. A ello se suma el encarecimiento de diversos productos y servicios, situación que termina afectando a las familias tarijeñas y a los distintos niveles de gobierno que deben afrontar mayores costos para la ejecución de proyectos y programas.
De igual manera, manifestó que el contexto actual genera incertidumbre en los inversionistas y dificulta la planificación financiera tanto del sector público como privado. Según indicó, la paralización parcial de la economía repercute en actividades vinculadas al turismo, la construcción, el transporte y el comercio, sectores considerados fundamentales para la generación de empleo y movimiento económico en el departamento.
Finalmente, Romero hizo un llamado a encontrar soluciones que permitan restablecer la normalidad en el país y garantizar la libre circulación de personas y mercancías. Afirmó que Tarija necesita estabilidad para recuperar su dinamismo económico y enfrentar los desafíos financieros que actualmente atraviesa, por lo que considera fundamental promover espacios de diálogo que contribuyan a reducir los efectos negativos de los conflictos sobre la población y la economía regional.