
Ante la propuesta de algunos municipios sobre la posibilidad de dejar de utilizar el barbijo como medida de bioseguridad contra la Covid-19, el ministro de Salud, Jeyson Auza, exhortó a no bajar la guardia. La autoridad consideró que no se pueda dar la sensación de que la pandemia terminó.
“Si damos a la población una falsa sensación de que esto ha concluido vamos a disminuir los índices de vacunación y vamos a disminuir la posibilidad diagnóstica, lo que va a obligar a andar a ciegas en cuanto a la pandemia”, señaló la autoridad.
Las declaraciones de la autoridad se dan luego de que el jueves el municipio de Sucre, en Chuquisaca, aprobara una ley que dispone que se deje de usar el barbijo en espacios públicos abiertos. La municipalidad argumentó que existe un descenso de contagios por la Covid-19.
En esa misma línea, el municipio cruceño pondrá en discusión la obligatoriedad del barbijo en espacios públicos. Este tema se discutirá en una sesión que se desarrollará el lunes.
Auza precisó que, aunque se tienen “indicadores esperanzadores” con la reducción de casos y el descenso de la tasa de letalidad, “este es el momento en el que debemos extremar las medidas de bioseguridad”.
Según la autoridad, cualquier resfrío debe ser sospecha de covid y se debe descartar esa presunción. “Debemos aprovechar este tiempo para prepararnos para una eventual nueva ola”, señaló.
Hasta el miércoles 4 de mayo, el país contaba con 23.504 casos activos de Covid-19. El miércoles se registraron 53 nuevos contagios y no se reportaron decesos.
Página Siete
