
La Asociación de Propietarios de Estaciones de Servicio (Asosur) advirtió este miércoles sobre el agravamiento de la escasez de diésel y gasolina en Bolivia, una crisis que ha generado largas filas en los surtidores y una reducción del 40% al 50% en el suministro de combustibles por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Ante esta situación, el gremio propuso permitir la venta simultánea de diésel importado a precio internacional junto con el combustible subsidiado, una medida que requeriría ajustes normativos urgentes.
Susy Dorado, gerente de Asosur Santa Cruz, explicó que la normativa vigente obliga a las estaciones de servicio a optar entre vender diésel subsidiado o importado, lo que limita la oferta disponible. “Si se deroga el artículo que impide mezclar combustibles importados con los subsidiados, los surtidores podríamos ofrecer ambas opciones y el consumidor decidiría según sus necesidades”, señaló en declaraciones a Unitel.
La propuesta busca aliviar la presión sobre sectores clave como el agropecuario, que enfrenta la temporada de cosecha con maquinaria paralizada por la falta de diésel. “El pequeño productor no puede comprar grandes volúmenes ni esperar horas en fila. Necesita opciones accesibles”, enfatizó Dorado.
Dorado denunció que YPFB ha abandonado el sistema público de asignación de combustibles y ahora distribuye el suministro con criterios poco claros. “Antes conocíamos la cantidad exacta que recibiríamos. Ahora la programación es aleatoria y algunos surtidores no tienen abastecimiento diario”, advirtió.
