
La elaboración del presupuesto departamental para la gestión próxima ha generado fuertes cuestionamientos debido a los recortes previstos en áreas sensibles como la salud y la atención a los adultos mayores. El monto global alcanza los 425 millones de bolivianos, pero las reasignaciones han despertado preocupación en sectores sociales y políticos.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el asambleísta por la agrupación Todos, Francisco Rosas, denunció que el gobernador Óscar Montes estaría actuando de manera irresponsable al disminuir los recursos destinados a poblaciones vulnerables, lo que podría impactar directamente en su calidad de vida y acceso a servicios básicos.
Uno de los casos más alarmantes, según Rosas, corresponde a la canasta alimentaria para adultos mayores y personas con discapacidad, cuyo presupuesto se reduciría de 42 millones a 29 millones de bolivianos, lo que representa una disminución de más del 30%. Esto derivará en menos productos y, en consecuencia, en menos beneficiarios atendidos.
“El recorte significa que los adultos mayores recibirán menos apoyo en una etapa de su vida en la que más lo necesitan. Es una señal muy negativa para quienes dependen de esta ayuda alimentaria”, expresó el legislador departamental.
Otro sector seriamente golpeado por el ajuste es el de salud, que pasaría de contar con 38 millones a 27 millones de bolivianos, es decir, una reducción cercana al 25%. Este recorte afectará tanto a la contratación de ítems médicos como al equipamiento de hospitales y centros de atención.
“Ya de por sí el sistema de salud atraviesa dificultades serias; con esta disminución presupuestaria se tendrá aún menos capacidad de respuesta, menos médicos y menos infraestructura disponible”, advirtió Rosas, quien además recalcó que hasta la fecha tampoco se ha cumplido con la dotación de equipamiento prometida.
El asambleísta lamentó que los recortes recaigan sobre los sectores más vulnerables, en lugar de buscar alternativas de ahorro o de generación de ingresos en otras áreas. “No es posible que la primera medida sea reducir la atención a quienes más necesitan del Estado”, añadió.
Finalmente, Rosas convocó a las organizaciones sociales y a la ciudadanía a mantenerse vigilantes frente a la aprobación del presupuesto. “Defender la salud y la canasta alimentaria no es un capricho, es una necesidad para evitar que se siga golpeando a quienes ya están en condiciones de mayor fragilidad”, concluyó.
