
En medio de las fuertes críticas al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se ha iniciado este martes la instalación de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) en el Senado para investigar las acciones y posibles omisiones del Gobierno en la gestión de la pandemia, que ha dejado en el país más de 391.000 muertos y 14,3 millones de contagiados.
Durante esta primera sesión, el senador Omar Aziz asumió la presidencia y Randolfe Rodrigues, el senador que solicitó la CPI, la vicepresidencia. En otro golpe para el presidente, Jair Bolsonaro, que intentó a toda costa frenar la instalación de la comisión, Aziz nombró a Renan Calheiros para asumir la relatoría. El nombramiento de Calheiros era una de las principales preocupaciones del Gobierno, cuyos aliados en la comisión son minoría.
La designación de Calheiros se tambaleó el lunes por la noche cuando un mandato judicial intentó impedirla atendiendo a un pedido de la senadora bolsonarista Carla Zambelli, quien argumentó que el senador tiene procesos en su contra en fase de tramitación en el Supremo Tribunal Federal (STF). Sin embargo, este martes el Tribunal Federal Regional de apelaciones tumbó la medida.
En su primer discurso, Calheiros aseguró que es necesario castigar de manera «inmediata» a los responsables de las miles de muertes por la pandemia.
La comisión también investigará las posibles desviaciones de fondos federales enviados a los estados para hacer frente a la pandemia.
En esta primera sesión se definirá el plan de trabajo que seguirá la CPI en los próximos 90 días, un plazo que podrá prorrogarse. El plan preliminar establece cuatro líneas generales de investigación: las vacunas y otras medidas de contención al virus; el colapso del sistema sanitario en Manaus, estado de Amazonas; la falta de insumos para tratar a los enfermos y el empleo de los recursos federales.
RT
