
El Comando Departamental de la Policía de Santa Cruz informó que el mayor que acompañaba al líder del PCC de Brasil y que presuntamente le brindaba seguridad, fue apartado de su cargo y ya cursa una investigación interna sobre él para determinar los vínculos que tenía con esa organización criminal.
Todo surgió después de develarse un video de seguridad en instalaciones del Servicio General de Identificación Personal (Segip) en Santa Cruz. En el que se observa a Marcos Roberto Almeida, alias ‘Tuta’, junto a su cuerpo de seguridad antes de su detención el 16 mayo.
El Primer Comando de la Capital (PCC) es una de las organizaciones criminales más grandes y mejor organizadas de Brasil, con miembros en casi todo el país sudamericano.
Líder del PCC
Tuta, considerado uno de los jefes del PCC, intentó regularizar un documento de identidad para extranjeros en el Segip. Pero lo detectaron gracias al cruce de huellas dactilares que activó una alerta internacional.
El comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, coronel Rolando Rojas, señaló en conferencia de prensa que se puso en marcha una investigación para “trabajar con transparencia”.
El oficial ya fue apartado de su cargo, y se supo que desempeñó tareas en la Interpol, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). Estaba al frente de una unidad de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV).
“Se está activando el trabajo por parte de la Dirección General de Investigación Policial Interna (Digipi) y la Fiscalía para que se pueda trabajar con transparencia en este caso”, indicó Rojas.
Dato
Tuta y su cuerpo de seguridad aparecen en el video cuando estaban en la sala de espera del Segip. Así la Policía identificó al mayor que lo acompañaba y que según las tomas tenía un trato cercano con el capo brasileño.
“Lo primero que se ha hecho es requerir los informes por parte de este jefe policial. Que trabaja actualmente en una unidad de la FELCV”, agregó Rojas.
Sobre Tuta pesaba una orden de captura por parte de la justicia brasileña y una recompensa de 2 millones de reales ($us 353.184). Bolivia lo entregó a Brasil y actualmente está en una cárcel de máxima seguridad en Brasilia.
