
Se trata de una persona que afirma haber sido parte de esta red y relató cómo obtuvo su contrato: se encontró a Antonio Parada en una joyería
Aparece un nuevo ‘beneficiario’ de la red decorrupción que se destapó en la Alcaldía y que contaba con uno de los denominados ‘ítems fantasmas’. Esta persona, en declaraciones a los medios de comunicación, afirma haber sido parte de los contratos fantasmas y relató a detalle cómo llegó a la Alcaldía cruceña en el año 2018.
Esta persona prefirió no revelar su identidad por temor a las represalias.
En su testimonio, indicó que se encontraba en la joyería de un familiar donde comentó que estaba sin trabajo. En el mismo lugar se encontraba Antonio ‘Tony’ Parada, quien escuchó las necesidades de esta persona y le aseguró que la clave estaría en «trabajar con él».
Le prometió un puesto de trabajo y lo convocó a asistir a una reunión con los denominados “Amigos de Percy”, un grupo que integraba entonces el propio Parada y otras personas relacionadas al caso.
Las reuniones se realizaban el primer lunes de cada mes y se hablaba de los contratos que recibirían a cambio de ejercer «trabajo de apoyo político» en favor de la ex alcaldesa interina Angélica Sosa, quien en aquella época se encontraba analizando su candidatura para aspirar a la administración pública.
Los trabajos políticos consistían en realizar talleres en el centro de mujeres de Angélica Sosa, brindar apoyo en los comedores populares, buscar dirigentes para hacer campaña y organizar ‘grupos de choque’ contra los adversarios de Sosa. Afirma que las personas que estaban a la cabeza de esta red de contratos eran ex funcionarios públicos.
El ‘beneficiario’ de uno de los ítems contó que obtuvo su contrato gracias a que instaló un comedor popular en la casa de su hija, para el aniversario del Plan 3000, el cual fue inaugurado por funcionarios municipales.
Sin embargo, más adelante desistió del contrato debido a que el sueldo era demasiado bajo. Comentó que los sueldos serían de Bs 3800 para estudiantes y cerca de los Bs 9000 para profesionales.
El Deber
