
La expresidenta Jeanine Áñez cumplió ayer nueve meses de estar detenida preventivamente por los casos referidos al presunto Golpe de Estado del 2019 y reiteró que es una “presa política”.
A través de su cuenta de Twitter, misma que es manejada por sus familiares, afirmó que fue “secuestrada” en su detención en Beni en marzo de este año y que “faltarán cárceles para tanta injusticia pero jamás encarcelarán la verdad”.
“Son 275 días de prisión política. La imputan por terrorismo, sedición y conspiración, sin hechos probatorios. La protesta popular de 2019 surgió contra el fraude electoral de Evo Morales y cómplices. ¡Faltarán cárceles para tanta injusticia pero jamás encarcelarán la verdad”, escribió en las redes.
Áñez es acusada por conspiración, sedición y terrorismo, además de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y las Leyes.
Su hija Carolina Ribera denuncia ante la comunidad internacional la situación del exlíder cívico Marco Antonio Pumari, apresado este pasado fin de semana, y sobre la situación de su madre que está “secuestrada de manera prepotente y violenta, sin citación previa, sin respetar sus derechos humanos» y callando su voz.
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