
La organización Codefauna encendió las alertas respecto a la situación del sábalo en el río Pilcomayo, advirtiendo sobre una degeneración genética que estaría afectando el tamaño y las características biológicas de esta especie representativa del ecosistema chaqueño, así lo dio a conocer el director de la institución, Evelio Téllez, durante un informe técnico presentado recientemente.
Según explicó Téllez a El GUADALUPANO Periódico Digital actualmente se encuentran en plena etapa de comercialización del sábalo, pero lo que más preocupa es el ingreso de ejemplares cada vez más pequeños al mercado local. “Queremos alertar a la población sobre la fase gonadal del sábalo. Se están vendiendo peces que no alcanzan las tallas tradicionales”, indicó.
El especialista precisó que la disminución en el tamaño de estos peces no es un fenómeno aislado ni reciente, sino el resultado de una degeneración genética progresiva. “Antes encontrábamos sábalos de 35 a 40 centímetros, pero hoy esa talla ya no es común en el Pilcomayo”, lamentó.
En sus declaraciones, Téllez reveló datos alarmantes sobre la pérdida de talla y peso en esta especie. En gestiones pasadas, el 70% de los ejemplares no cumplían con los estándares establecidos, mientras que en la presente gestión la cifra ha aumentado al 80%.
Este cambio implica una afectación directa al equilibrio del ecosistema y a la economía local, ya que el sábalo es una de las principales especies para la pesca comercial en la región. “Estamos viendo una reducción continua en la talla, lo que representa una amenaza tanto para la biodiversidad como para los ingresos de las comunidades pesqueras”, advirtió.
A pesar del tamaño reducido, los análisis de Codefauna confirmaron que los sábalos presentan madurez gonadal, lo que significa que son adultos biológicamente. “Estos peces, aunque pequeños, ya alcanzaron su etapa reproductiva. Es decir, su tamaño no implica inmadurez”, aclaró el director.
Téllez explicó que esta situación se debe a una combinación de factores, entre ellos la sobrepesca, la captura indiscriminada de juveniles y la falta de control en los períodos de veda. Por ello, hizo un llamado urgente a las autoridades ambientales y comunidades locales para trabajar en políticas de conservación.
Finalmente, Codefauna instó a la implementación de medidas de manejo sostenible, educación ambiental y monitoreo constante de la fauna acuática del río Pilcomayo, con el objetivo de preservar esta especie clave para el ecosistema y la seguridad alimentaria del Gran Chaco.
