
La contaminación de la quebrada El Monte se ha convertido en una de las principales preocupaciones ambientales en la ciudad de Tarija, debido a los efectos negativos que genera sobre el ecosistema, la salud pública y la calidad de vida de las familias que habitan en sectores cercanos. Ante esta problemática, autoridades municipales y representantes de Cosaalt anunciaron la ejecución de un plan piloto destinado a reducir significativamente el vertido de aguas residuales que actualmente desembocan en este importante afluente urbano.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el secretario de Medio Ambiente y Gestión de la Cooperación del Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, Fernando Castellanos, informó que la iniciativa surge como una respuesta concreta a una demanda histórica de la población y tiene como objetivo principal recuperar las condiciones ambientales de la quebrada. La autoridad explicó que el proyecto contempla una intervención técnica que permitirá encauzar adecuadamente las aguas servidas provenientes de viviendas asentadas en sectores próximos al embovedado de la Víbora Negra.

Según detalló Castellanos, el plan consiste en conectar las descargas domiciliarias a la red de colectores administrada por Cosaalt, evitando que los residuos líquidos continúen llegando directamente a la quebrada. Esta acción permitirá disminuir los niveles de contaminación, reducir malos olores y prevenir riesgos sanitarios que actualmente afectan a vecinos de distintas zonas de la ciudad. Asimismo, destacó que la iniciativa representa un primer paso hacia soluciones estructurales en materia de saneamiento básico.
Por su parte, el gerente de Cosaalt, Benito Castillo, señaló que la cooperativa trabajará de manera coordinada con el Gobierno Municipal para garantizar la correcta ejecución de las obras y la conexión de los sistemas domiciliarios a la infraestructura existente. Explicó que la intervención permitirá optimizar el funcionamiento de la red sanitaria y contribuir a la protección de uno de los espacios ambientales más afectados por el crecimiento urbano y la falta de conexiones adecuadas.
Las autoridades coincidieron en que la contaminación de la quebrada El Monte no solo representa un problema ambiental, sino también una amenaza para la salud pública y el desarrollo sostenible de la ciudad. En ese sentido, indicaron que el proyecto piloto servirá como modelo para futuras intervenciones en otros sectores donde se registran problemas similares relacionados con el manejo de aguas residuales y el saneamiento urbano.
Finalmente, tanto la Alcaldía de Tarija como Cosaalt ratificaron su compromiso de trabajar de manera conjunta para preservar los recursos naturales del municipio. Las instituciones anunciaron que se realizará un seguimiento permanente al desarrollo del proyecto y no descartaron ampliar las acciones de recuperación ambiental en otras quebradas y cursos de agua de la ciudad, con el objetivo de garantizar mejores condiciones ambientales para las futuras generaciones.