
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, afirmó que el robo de cables en la ciudad no es un hecho aislado, sino un problema permanente provocado por una banda de antisociales que opera desde hace más de un año. La autoridad municipal señaló que estos delitos comenzaron en canchas deportivas y se fueron extendiendo a otros puntos estratégicos de la ciudad.

La autoridad explicó que los primeros hechos se registraron en escenarios deportivos, presuntamente motivados por el alto valor del cobre en el mercado. Tras comprobar que podían actuar sin ser detenidos, los delincuentes continuaron con la sustracción de cables en la Bombonera y otras canchas, hasta llegar al Puente 4 de Julio, donde también se registraron robos que afectaron el sistema de iluminación.

“Si nadie me detiene, voy a robar el 4 de julio”, manifestó Torres al describir la actitud de los responsables. Indicó que actualmente el puente funciona con iluminación parcial, por lo que el municipio decidió habilitarlo de manera limitada para no perjudicar la imagen de la ciudad ni la actividad turística, especialmente durante fechas de alta concurrencia.
El alcalde relató que durante los días de carnaval conversó con turistas franceses, italianos, suecos y rusos, quienes destacaron la belleza del puente iluminado por la noche. Asimismo, recordó que durante el corso de mayores se produjo un corte de energía de entre 20 y 30 minutos, situación que atribuyó también a los constantes ataques contra la infraestructura de alumbrado público.
Finalmente, Torres informó que solicitó al fiscal de distrito iniciar una investigación formal y exigió a la Policía resultados concretos. Señaló que los cables robados podrían estar almacenados en chatarrerías u otros puntos de venta de chatarra, por lo que pidió operativos y allanamientos para recuperar el material sustraído. Reiteró su confianza en las autoridades judiciales y aseguró que el municipio continuará denunciando estos hechos que afectan el patrimonio público y el turismo en Tarija.