
La abogada María Elena Cahuaya remarcó que hay aspectos que se deben considerar en el proceso post hospitalario.
María Elena Cahuaya, abogada de los cadetes Cristian López y Erlan Ángel Condori, señaló que se encuentran a la espera de que las autoridades firmen un documento con el cual se garantice por escrito que los dos accidentados recibirán atención médica luego de que se establezca su alta hospitalaria. La jurista remarcó que ambos continúan medicados para evitar el dolor.
“Pedimos simplemente que se cumpla a cabalidad que les den un documento escrito como se han comprometido, asumiendo todas estas responsabilidades de atención médica hacia el futuro que vayan a necesitar”, solicitó Cahuaya.
La jurista remarcó que el personal médico de la clínica, les hizo conocer de una posible alta a los cadetes debido al tiempo de internación que pasó, y que ya no hay nada más por hacer en este momento.
La abogada lamentó que ante la opinión pública las autoridades hayan hecho pensar que la situación de los cadetes está resuelta, cuando aún hay aspectos que se deben tomar en cuenta como el proceso de recuperación post hospitalario.
“Ellos necesitan de implementos, aspectos que son propios para su recuperación, empezando por la cama. Ellos no se pueden ir a su casa de esa manera. Aparentemente, han hecho pensar de que todo está bien y no es así (…). Están prácticamente con continuo suministro de medicamentos para no gritar del dolor”, subrayó.
Cahuaya señaló que los médicos indicaron que la recuperación de los cadetes será “muy larga” e incluso deberán esperar como un año para ver la posibilidad de colocar un platino en una parte del cráneo de uno de ellos, y en el caso del otro cadete se debe realizar un alargamiento de uno de sus huesos.
Los cadetes López y Condori se precipitaron a una altura aproximada de 20 metros en la demostración conocida como el “salto de la muerte”, en el aniversario del Colegio Militar, el pasado 18 de abril.
La abogada de los mismos reiteró que es responsabilidad de las autoridades hacerse cargo del bienestar de los cadetes accidentados debido a las condiciones en que se registró el suceso.
“Hay algo bien importante que las autoridades tiene que tomar en cuenta, consideren que este hecho no ha sido suscitado en la calle, ha sido en una institución donde de por sí había una situación de subordinación, no solo de los cadetes, porque al estar los cadetes como alumnos, como cualquier cadete, las familias también se ven subordinadas a las exigencias de una institución”, dijo.
Pagina Siete
