
La actividad creció en la ciudad debido a la clandestinidad que generó mucha competencia con el proxenetismo y la falta de control de las autoridades.
En entrevista lograda por EL GUADALUPANO Periódico Digital Paulina Mendoza representante de las trabajadoras sexuales en Tarija reveló que muchas de sus compañeras cansadas de los abusos de sus proxenetas determinaron salirse de los locales para alquilarse habitaciones en domicilios particulares donde ofrecen el servicio a la población.
Mendoza aseguró que estas casas de servicio sexual se multiplicaron en Tarija y esa competencia genero incluso la rebaja en el precio ya que se encuentran mujeres desde 50 bolivianos tal como lo ofrecen en las redes sociales donde se ofrecen las mujeres que buscan a sus clientes.
Para concluir la representante lamentó que las autoridades del municipio no hagan el control respectivo limitándose solo a amenazarla con procesos por parte de algunos funcionarios que aparentemente se molestan por denunciar estos hechos y la presencia de locales clandestinos remarcó Mendoza.
Redacción: Evelin Castillo M.
