
La senadora Marcela Guerrero denunció que el uso de combustible de mala calidad estaría provocando serios daños económicos a propietarios de vehículos, con pérdidas que oscilan entre 3.000, 5.000 y hasta 10.000 bolivianos, dependiendo del tipo de motorizado, sin que exista una compensación efectiva por parte de las autoridades.
La legisladora cuestionó que entidades como la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no cubren los costos reales de reparación, señalando que los reembolsos alcanzan como máximo los 2.500 bolivianos. Además, denunció que muchos afectados enfrentan trámites burocráticos y el rechazo de sus solicitudes.
En ese contexto, Guerrero afirmó que la ciudadanía es la principal perjudicada, al asumir los costos de una problemática que aún no tiene responsables claramente identificados. Asimismo, mencionó posibles irregularidades en contratos que no han sido transparentados para su revisión.

Ante esta situación, informó que presentó un proyecto de ley que ahora será tratado en la Cámara de Diputados, con el objetivo de permitir, de manera excepcional, la importación de combustible por parte de empresarios privados durante un periodo de un año, mediante licencias que podrían otorgarse en un plazo de 48 horas.
Finalmente, la senadora sostuvo que esta propuesta busca garantizar combustible de mejor calidad, reducir filas y estabilizar los costos, señalando que la apertura a la libre competencia permitiría a los ciudadanos elegir y contribuiría a una solución estructural, en un contexto donde el problema también impacta en el alza de precios de productos básicos.
